16.4.16

La 3 del senpa, Valentín Sanz

Fuente: Liquenlav
Fotografía: Luís Díaz Díaz



En el año 1945, el gobierno de España aprobó el plan general de la Red Nacional de Silos y Graneros. La finalidad de esta red era limitar los efectos de la irregularidad en las cosechas, garantizando la compra de toda la producción agrícola de los años buenos, almacenando excedentes y garantizando así el abastecimiento en años de escasez.


Como parte de la red, en el período comprendido entre los años 1949 y 1990 se construyeron en España novecientas cincuenta y cuatro unidades de almacenamiento, que podemos dividir en veinte familias o tipos de construcción dependiendo de sus características técnicas y de su finalidad (recepción, transito o selección).


El edificio objeto de intervención pertenece al tipo G, graneros de recepción, exclusiva o predominantemente construidos con cubierta inclinada a dos aguas y paredes de fábrica resistentes a los empujes horizontales derivados del almacenamiento que recibe. Están registradas hasta 260 unidades, con una distribución dispersa en el territorio.

Estado previo de la nave.

Frente a los silos y macrosilos donde hay innovación formal y técnica, las unidades del tipo G resultan más modestas. Sólo en los elementos de cubierta aparecen innovaciones como cerchas prefabricadas que aportan singularidad y sencillez a los espacios de almacenamiento.

El proyecto se desarrolla sobre un tercio del conjunto, en la nave número 3 y soluciona los requerimientos actuales sin bloquear futuras intervenciones que puedan darse en el resto del edificio. Se centra en las obras de reparación del edificio y se completa con un programa de necesidades que incluye una sala polivalente, aseos, cocina y una nueva entrada peatonal.

La ubicación de la entrada en un lateral provoca que el acceso al interior no sea algo inmediato. De la calle se pasa a un espacio exterior amplio que el edificio y las construcciones vecinas van comprimiendo como si de un cuello de botella se tratara.

El máximo estrechamiento es un túnel de madera, a través del cual accedemos al interior.

La calle, las construcciones próximas y el túnel actúan como filtros que potencian la experiencia espacial al aparecer en el centro de la nave donde, jugando con la posición de las luminarias, se cambia el carácter del conjunto según las necesidades.

Las principales obras de reparación llevadas a cabo son la limpieza y el pintado de las paredes interiores, la instalación de un nuevo pavimento de hormigón pulido, el aumento del tamaño de los huecos de fachada y la sustitución de carpinterías.

El paquete de servicios que forman baños y cocina se encuentra tras una pared de madera que se caracteriza por tener una parte móvil, esto permite que el espacio se adapte y se relacione dependiendo de las necesidades de cada actividad y de cada momento.

La relación de estos nuevos elementos con la nave contenedor activa el espacio y permite solucionar las necesidades iniciales, posibilitando al mismo tiempo la generación de nuevas situaciones que enriquecen el proyecto en un proceso de re-descubrimiento y re-apropiación de un espacio que estaba presente pero oculto.

En definitiva, el programa se resuelve gracias a una luminaria, un túnel y una pared utilizando materiales y formas que no buscan camuflarse dentro de la construcción existente.

Año: 2015
Ubicación: Soria




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