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8.4.16

Rafael Moneo, Premio Nacional de Arquitectura 2015

Fuente: Arquitectura Viva



Rafael Moneo ha sido galardonado en la última edición del Premio Nacional de Arquitectura de España, concedido por el Ministerio de Fomento. Dotado con 60.000 euros, el premio reconoce a una persona o entidad por su contribución extraordinaria al enriquecimiento de la arquitectura o del urbanismo dentro y fuera de nuestras fronteras. El arquitecto navarro, nacido en Tudela en 1937, añade esta distinción a la larga nómina de premios conseguidos a lo largo de su carrera, entre los que destacan el Pritzker de 1996, el Mies van der Rohe de 2001, la Medalla de Oro del Royal Institute of British Architects (RIBA) en 2003, y el Príncipe de Asturias de las Artes en 2012.

La candidatura de Rafael Moneo para esta edición del premio ha sido presentada por Luis Fernández-Galiano, catedrático de Proyectos en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid (ETSAM) y director de las revistas AV/Arquitectura Viva.

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25.8.15

ArchDaily Entrevistas: Rafael Moneo

Fuente: archdaily 


Con motivo de su 50 aniversario, la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra celebró la ocasión con la participación de los arquitectos y Premios Pritzker Rafael Moneo y Eduardo Souto de Moura

En este extracto de la conferencia, Rafael Moneo reflexiona sobre la crisis actual en la profesión del arquitecto y cómo la arquitectura ha cambiado su rol en esta sociedad contemporánea. Hace un llamado a recuperar y rescatar el valor de la arquitectura, ya que es una poderosa herramienta para la construcción de ciudades y finalmente de una vida más sana.

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24.3.14

Presentación de la nueva colección de audiovisuales en DVD arquia/maestros

Fuente: fundación arquia



El próximo 25 de marzo de 2014 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando tendrá lugar el acto de presentación de la nueva colección de audiovisuales en DVD arquia/maestros reúne a los tres arquitec­tos-maestros de la edición 2013 - Oriol Bohigas, Rafael Moneo y Juan Navarro Baldeweg - con el fin de que mues­tren conjuntamente sus reflexiones y opiniones en torno a la arquitectura, expresando todo aquello que no contaron de forma individual en sus audiovisuales, más centrados en la exposición de sus obras y trayectorias personales. Mediante el debate-coloquio, coordinado por el también conductor de las entrevistas, Luis Fernández-Galiano, se favorecerá la proximidad y accesibilidad de los maestros al público y a la prensa asistente.

La Fundación de Arquia Caja de Arquitectos ofrece la posibilidad de seguir la retransmisión en directo y en abierto a través de streaming para que la difusión de sus conocimientos se propague ampliamente y alcance a todas aque­llas personas interesadas en su contenido. Ver introducción, aquí.

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16.12.13

Entrevista a Rafael Moneo: "No sugeriría a nadie que deje de estudiar arquitectura porque hay crisis"

Fuente: La Vanguardia
Fotografía: Francis Tsang



Os presentamos la entrevista que el pasado de 13 diciembre publicó La Vanguardia sobre el arquitecto español Rafael Moneo, hablando sobre la situación actual de la arquitectura, los arquitectos y sobretodo, de los estudiantes de arquitectura en el panorama de crisis que sufre la profesión.

Rafael Moneo Vallés (Tudela, 1937) es el arquitecto español con más fama y galardones internacionales. A los 76 años, sigue construyendo y enseñando. En Barcelona ha terminado su intervención en un hotel integrado en la muralla medieval y una torre de oficinas en l’Hospitalet. El año que viene acabará un museo para la colección de María José Huarte en la Universidad de Navarra. Antes de fin de año iniciará la construcción de un hotel en Málaga. En A Coruña se exhibe ahora la primera retrospectiva de sus trabajos... Cada primavera va y viene de Harvard, donde da clases desde hace unos 30 años. Y cada mes se reserva tres o cuatro días para acercarse a sus Bodegas y Viñedos La Mejorada, en tierras vallisoletanas, donde produce un vino muy rico. Desde su atalaya, Moneo reflexiona en esta entrevista sobre la profesión de arquitecto en el siglo XXI y sobre el futuro de los estudiantes que ahora inician la carrera de arquitectura, sabedores de que las perspectivas de trabajo son escasas. “No sugeriría a nadie que deje de estudiar arquitectura porque hay crisis”, afirma Moneo.

¿Cómo asume su condición de arquitecto español con mayor proyección global?

Los reconocimientos uno los recibe con gusto, pero también con la sensación de no estar trabajando para que lleguen. En ese aspecto, la recepción del premio Pritzker en 1996 supuso la liberación de la fantasía relativa a que un día me lo pudieran dar. Fue un alivio. Bueno, no un alivio, pero hizo que contemplase sin ansiedad un posible reconocimiento. 


¿A qué obliga un premio como este? 
Yo no diría que comporte responsabilidades. Uno tiene ya la responsabilidad contraída con uno mismo y con el deseo de hacer las cosas bien. Uno no sólo trabaja bien por lo que pueda representar para los demás, sino para darse a uno mismo la medida de lo que vale. Aunque luego no siempre se llega adonde querríamos llegar. Detrás de cada obra hay aspectos logrados y puntos de debilidad. 

¿Qué le diría a un joven atraído por los estudios de arquitectura que duda sobre si cursarlos o no, dada la coyuntura económica e inmobiliaria? 
Yo volvería a ser arquitecto si se me diese de nuevo a elegir. No me atrevería a sugerir a nadie que dejara de estudiar arquitectura porque hay crisis, por la coyuntura aciaga que atraviesa el sector de la construcción. Los aspectos valiosos de la profesión siguen vivos. Aunque no sé si eso es totalmente verdad con la nueva estructura profesional. 

¿Sugiere que un joven estudiante ya no tendrá las posibilidades que tuvo usted? 
¡Es que hasta ahora la arquitectura nos ha permitido estar tan atentos a tantas cosas! Empezando por lo que la propia educación como arquitecto supone: un modo de estar en el mundo atraído por esa pregunta constante sobre a qué deben su forma las cosas. Pero no. No me atrevería a decirle a un estudiante que duda que no fuese arquitecto, porque aun en estas malas circunstancias hay lugar para una arquitectura posible, quizás menos exuberante, conspicua o espectacular que la que hemos visto en los últimos años. 

Buena noticia: hay vida más allá de los edificios espectaculares a los que nos han acostumbrado. 
Claro que sí. Hay otra manera de hacer las cosas, lejos de lo espectacular, y nadie va a decir que un joven arquitecto no pueda volcar en otro tipo de obras su talento o sensibilidad. 

¿Y si, una vez terminados los estudios, no halla trabajo? 
Aun suponiendo que no pudiese construir nunca, debería seguir adelante si de veras siente interés por la arquitectura. Incluso alguien que no esté implicado de hoz y coz en la construcción puede vivir el mundo de la arquitectura en el apartado de su estudio. 

Por otra parte, siempre se puede emigrar. Usted lo hizo cuando era poco habitual. 
Lo hice, y esa es la causa por la que mi carácter es ahora distinto del de entonces. Cuando yo era joven, algunos españoles teníamos, quizás por complejo de inferioridad, deseo de contactar con el exterior. Siempre me gustó salir al extranjero, para participar en los pequeños congresos o para trabajar. Y en los años setenta corrí el riesgo de ir a América, casi sin oficio ni beneficio, con algún contacto en las escuelas, dejando aquí una profesión que tenía un sesgo distinto. 

Hoy se sale más por necesidad que por curiosidad. 
Así es. La situación es muy otra. La globalización no se vive siempre como una recompensa sino como, en efecto, una necesidad. 

En muchas escuelas hay ya más chicas que chicos. ¿Según su experiencia académica y profesional, qué aportan las mujeres a la arquitectura? 
En general, creo que aportan seriedad, una cierta precisión, un mayor respeto al pensamiento que tienen acerca de sí mismas. Las mujeres suelen mostrar un respeto a los programas que a veces una arquitectura más varonil no tiene. Las mujeres siempre están un poco más atentas al componente pragmático, ese que algunos colegas que ven la arquitectura sólo desde la dimensión heroica están dispuestos a olvidar. 

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20.6.13

Entrevista Moneo: "Liberalizarlo todo no creo que sea la panacea"

Fuente: El mundo



El Mundo publica una entrevista exclusiva con ARoca, Nieto y Moneo, en la sede del COAM hablando sobre la más que polémica Ley de Servicios Profesionales.

El anteproyecto de Ley de Colegios y Servicios Profesionales que prepara el Ministerio de Economía y que persigue introducir más competencia en diferentes campos de actividad trae de cabeza a gran parte de las profesiones liberales, desde farmacéuticos y abogados, a arquitectos y todos los actores involucrados en la edificación...seguir leyendo

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24.5.13

Exposición Rafael Moneo. Una Reflexión Teórica desde la Profesión. Materiales de archivo 1961-2013

Fuente: Metalocus


La Fundación Barrié presentó el pasado viernes 10 de mayo el nuevo proyecto cultural y educativo que será inaugurado en octubre próximo en la sede de la Fundación en A Coruña: la exposición Rafael Moneo. Una Reflexión Teórica desde la Profesión. Materiales de archivo 1961-2013, la primera gran retrospectiva del arquitecto. Este nuevo proyecto de la Fundación Barrié se complementará con un programa didáctico, y la edición de un catálogo con documentación, textos adicionales y un índice ilustrado y anotado por Rafael Moneo de toda su obra.
Con motivo del acto de presentación, el arquitecto mostró dos obras que formarán parte de la exposición: un dibujo y una maqueta del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (1980-1986), una de las obras más emblemáticas de Moneo.
Comisariada por Francisco González de Canales, coordinador cultural y profesor de la Architectural Association de Londres, la exposición supondrá un recorrido través de los archivos profesionales del arquitecto, en el que destaca la importancia del dibujo como herramienta fundamental del arquitecto, y como medio para definir su pensamiento. La muestra abordará 46 de sus proyectos, distribuidos en cinco secciones, con 18 maquetas, 143 fotografías y 98 dibujos, y estará abierta al público del 24 de octubre de 2013 al 30 marzo de 2014.

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11.5.13

05 POSICIONS: Rafael Moneo

Fuente: CulturaETSAB

El próximo lunes 13 de mayo tendrá lugar la última ponencia del ciclo de conferencias 05 POSICIOS/POSITIONS a cargo del arquitecto RAFAEL MONEO. La conferencia se realizará en la sala de actos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona a las 12.30h.

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11.4.13

Ciclo de conferencias 05 POSICIONS

Fuente: cultura ETSAB










 A partir del 16 de abril y hasta el 13 de mayo tendrá lugar el ciclo de conferencias “05 Posicions/ 05 Positions” en la ETS de Arquitectura de Barcelona, ETSAB.

Organizado por cultura ETSAB, el departamento de proyectos arquitectónicos y el aula PFC del profesor y arquitecto Jaume Bach; el conjunto de sesiones se presenta como un evento de reflexión sobre el cambio en el paradigma de la producción cultural del arte y la arquitectura.

El ciclo de conferencias cuenta con Jaume Plensa, Juhani Pallasmaa, Antoni Cumella, Jaume Bach y Rafael Moneo como responsables de cada una de las sesiones. +info

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19.3.13

Entrevista a Rafael Moneo

Fuente: Canal+

 
Hoy os acercamos la reciente entrevista personal realizada a Rafael Moneo llevada a cabo por el periodista Iñaki Gabilondo que ya anunciamos en nuestro blog con anterioridad.

Tras unos breves apuntes sobre su biografía, la entrevista al arquitecto tudelano nos acerca tanto a sus últimas obras como a sus reflexiones sobre el actual debate sobre el estado actual y las dificultades presentes en el mundo de la arquitectura y la profesión de arquitecto. +info

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11.2.13

Entrevista a Rafael Moneo

Fuente: Canal+

Iñaki Gabilondo entrevista al autor de obras como la ampliación del Prado o el Kursaal en el próximo programa. Implicado ahora mismo en varios proyectos, entre los que destaca un laboratorio para neurociencia en la Universidad de Princeton, Rafael Moneo denuncia que su profesión es de las que más está sufriendo la crisis. A pesar de reconocer la importancia del premio, el único español distinguido con un Pritzker admite: "Para mí supuso sobre todo la idea de no fantasear con que pudiera ocurrir, quitarme de encima esa ambición". También han charlado del Príncipe de Asturias y de su paso por Harvard como profesor.

Un repaso también por el significado de sus obras más distinguidas. Y por el camino, declaraciones como: "A lo máximo que puede aspirar un arquitecto es a que aquello que hace en vez de sentirlo como propio, pertenezca a la sociedad".
Declara Moneo que detrás de una buena arquitectura hay un buen cliente y es importante que el arquitecto sienta el buen juicio que éste impone. A la pregunta de qué siente al pasar por delante de una de sus obras, responde: "Me sorprende el atrevimiento que tuve un día y me pregunto si lo que hago aún tiene ese atrevimiento". +info

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27.10.12

Rafael Moneo, Premio Príncipe de Asturias de las Artes

Fuente: edgargonzalez, rtve
Fotografía: El País

Este viernes 26 de octubre recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Artes el arquitecto Rafael Moneo en una ceremonia que tuvo lugar en el tradicional Teatro Campoamor de Oviedo, mismo lugar en el que el 9 de mayo, mismo día en que el arquitecto cumplía 75 años, se realizó el fallo del jurado a favor del tudelano.

El arquitecto ha expresado recientemente que “la crisis permitirá recuperar la racionalidad y evitar excesos” y confía en abrir una “puerta de esperanza” a los arquitectos españoles al recibir dicho galardón.


El Premio Príncipe de Asturias se suma así a otros galardones en poder el arquitecto, entre los que destacan el premio Pritzker del año 1996 o el Mies Van der Rohe de 2001 tras obras emblemáticos como el Kursaal o la Illa de Barcelona. Su discurso de entrega:

Majestad 
Altezas 
Excelentísimas e ilustrísimas autoridades 
Queridos premiados 
Señoras y señores 


"¿Cómo decirles lo honrado y lo sorprendido que me sentí al conocer que se me había concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Artes? Honrado como arquitecto, al ver que una vez más se reconocía cuánto nuestro trabajo no es ajeno a aquel que hacen pintores, escultores, músicos, cineastas, fotógrafos… y tantos otros que contribuyen a configurar el mundo en que vivimos. Sorprendido, al ver que quienes componían el jurado valoraban la obra de un arquitecto que ha dedicado su vida profesional a la construcción de muy diversos edificios y también a la enseñanza de la arquitectura, a compartir con los estudiantes el interés por ella. Y mi gratitud hacia el jurado se desbordó al leer que entendían que mi obra “enriquecía los espacios urbanos con una arquitectura serena y pulcra” ¡Cuánto desearía que así fuese! 

Hubo un tiempo en el que construir no implicaba la presencia del arquitecto. El oficio del arquitecto no había hecho su aparición todavía. Construir era una actividad más entre las muchas que reclamaba la supervivencia. Pero la forzosa especialización que acompañó a la evolución de la especie humana pronto dio paso a quehaceres concretos ligados a la construcción que culminaron con la aparición del arquitecto. Y puede que sea la memoria de aquel remotísimo pasado la que esté detrás del instinto constructor que hoy alienta todavía en nosotros. La expresión popular “todos llevamos dentro un arquitecto”, vendría a confirmar lo dicho. Junto a esta innata atracción por la construcción hay, en el uso que hoy hacemos del término, un entendimiento de lo que es la profesión que se fraguó en el Renacimiento. El arquitecto como quien, dominando el dibujo, lo que los italianos entonces llamaban disegno, era capaz de dar forma a lo construido. El término italiano se trasladó más tarde al design sajón y al castellano diseño, asumiendo que, quien lo practica, domina tanto el conocimiento de las técnicas como la capacidad de dar expresión al pálpito estético de un determinado momento. Hoy el arquitecto como técnico parece haber perdido terreno y la componente artística que siempre ha acompañado a nuestro oficio prevalece frente a la tecnológica. El arquitecto, como responsable tan sólo de la imagen, de la apariencia con la que los edificios se nos presentan. En tal situación nos encontramos. 

Quisiera que los arquitectos –y al decir arquitectos pienso en los que vienen– sin olvidar cuánto en lo que construyen depositan los mortales su idea de lo que el mundo es, mantuviesen, al cumplir con su misión, viva todavía aquella necesaria racionalidad que implica la supervivencia. Que el arquitecto continuase involucrado en la construcción, conociendo y entendiendo de aquellos aspectos formales y estructurales que determinan lo que los edificios son. Que los arquitectos hiciesen de la fábrica de la ciudad la razón de ser de su profesión. Una ciudad que hace que nuestro trabajo vaya más allá de lo estrictamente personal, ya que en él se produce inevitablemente la intersección entre lo público y lo privado. 

Cuando hoy me encuentro recibiendo el Premio Príncipe de Asturias en mi condición de arquitecto, debo decir cuán profundamente agradecido estoy a mi profesión. Que me ha hecho vivir indagando continuamente cuáles son las razones que explican la forma de todo aquello que nos rodea. La forma del paisaje, de los campos cultivados, de los puentes que nos ayudan a cruzar los ríos, de los artefactos mecánicos de que nos servimos, de los objetos de uso cotidiano, de los trajes con los que nos cubrimos, de las obras de arte que nos dicen quiénes somos y, naturalmente de los edificios y elementos con los que se construyen las ciudades. Ver el mundo con los ojos del arquitecto es algo que, llegado a estas alturas de mi vida, celebro muy de veras, ya que me ha hecho mirar a las cosas con curiosa atención y contemplar el pasado como algo no muy diverso del presente. 

Y éste mi agradecimiento debería extenderlo a quienes han estado a mi lado. A mi familia, a mi madre, que de haber vivido unos años más se hubiera sentido tan contenta hoy, y a mi padre, que me empujó a iniciarme en la arquitectura; a mi mujer, Belén Feduchi, y a mis hijas, Belén, Teresa y Clara, que han estado siempre a mi lado y sin cuya generosa ayuda no hubiese podido llevar a cabo mi trabajo. A los muchos estudiantes y colegas con quienes he compartido el amor por la arquitectura; a quienes han colaborado conmigo en el estudio. Esta distinción es también sin duda alguna para ellos. Por último, quisiera manifestar mi profunda gratitud al jurado, que en momentos tan duros para quienes trabajan en esta profesión en España, han querido abrir, con esta distinción a mi persona, una ventana a la esperanza."

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